Se inscribieron más de 2.500 corredores en total, y unos 600 para la ruta elegida (3,2 km). Cada uno podía decidir a qué ritmo quería completar la ruta: Esprintar, trotar, caminar, correr... daba igual. El objetivo era crear un sentimiento de comunidad. Incluso alumnos de la clase con graves problemas de salud participaron en la carrera.
Un gran sentimiento de unión.
Al final, todos fueron recompensados: no sólo se encontraron antiguos alumnos de la clase, sino que el sol se abrió paso poco a poco entre la nubosidad y calentó el ambiente muy agradablemente. Tras la carrera, todos recibieron una medalla por su participación y una bufanda multifuncional. Incluso se pudieron imprimir certificados con los tiempos exactos.
Muchas felicidades a Molly. Consiguió un excelente 14º puesto en su grupo de edad.
Patrick Seidel - Profesor de la clase 9IGR